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teresa díaz guzmán

Google cumple 15 años

Sí, había vida antes de Google. Es difícil imaginársela o simplemente recordarla, pero había. El caso es que todo cambió el 27 de septiembre de 1998, cuando arrancó el motor de búsqueda en internet ideado por Larry Page y Sergey Brin (entonces recién doctorados en Ciencias de la Computación por la universidad californiana de Stanford), ahora convertido en el motor del mundo. Todos lo conocemos y todos lo utilizamos; y no a diario, sino a cada minuto.

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Este es el doodle de celebración de los 15 años.

 

A Google no se le puede considerar pionero, ni como empresa ni como producto, ya que años antes habían empezado a operar otros buscadores, tipo Altavista. Sin embargo, su aparición hace 15 años, sin duda, lo revolucionó todo. Conquistó a los usuarios y algo tendrá que ver en eso sus famosos doodles. Ya nada tienen que ver nuestras rutinas laborales y vitales con las de entonces, en gran medida por culpa de su dichoso algoritmo. Hasta para obtener información extra para escribir un artículo sobre Google, como este, hay que ir a morir al propio Google.

Google cumple

Qué decir de la que es la tercera empresa mundial por capitalización bursátil, sólo por detrás de la petrolera Exxon Mobil y la ‘manzana mecánica’ de Apple, con casi 300 millones de dólares. Pues que en su arrollador éxito se mezclan talento, trabajo y seguro que algo de fortuna. Por algo «voy a tener suerte» se ha convertido en su principal guiño corporativo; con el paso de los años, la propia empresa ha intentado retirar este en favor de distintos estados de ánimo (como «me siento maravilloso», «me siento juguetón» o «me siento perplejo») pero al final siempre ha sobrevivido.

Trucos para optimizar las búsquedas hay miles. Yo me conformo con los que nos brinda este artículo de Ciudadano 2.0, que es claro y conciso. Aunque depende de quién y para qué lo utilice, es evidente que el buscador ofrece mayores posibilidades de las que sus usuarios simplemente sueñan.

 

Google cumple

Si no estás en Google, no te encuentra ni Sherlock Holmes
Así de fácil, y también así de duro. Aquel cuyo nombre o apodo no sea reconocido por Google se puede considerar invisible a ojos del planeta 4.0 ó 5.0, que ya ni se sabe cuan actualizado está nuestro mundo. En el polo opuesto de los excluidos se encuentran los personajes o ítems más buscados, que el propio Google da a conocer a través de distintas plataformas. Por ejemplo, en Topcharts se puede consultar mensualmente, y por categorías, el resultado de este curioso ranking en Estados Unidos. Y se puede saber quién o qué está revolucionando el buscador en tiempo real en Trends.

¿A qué no sabéis cuál fue el libro que mayor tráfico generó en Google en agosto? Pues sí, la Biblia. Del mismo modo que «Bankia» o «prima de riesgo» aumentaron exponencialmente su presencia en el buscador, a nivel nacional, en 2012. Twitter lideró la clasificación específica de aplicaciones, mientras que el iPad 3 de Apple ganó en electrónica de consumo, tal y como reveló el Zeitgeist 2012.

También se usa como verbo
Tan arraigado está ya en nuestras vidas que, nosotros mismos, como usuarios, estamos incentivando el neologismo googlear (o guglear) como verbo. Su significado sería buscar en la web utilizando expresamente el motor de búsqueda Google; la Sociedad Americana de Dialectos lo eligió como el verbo más útil de 2009, mientras que la RAE ha dejado abierta la «posibilidad» de incluir la palabra en su diccionario, algo que a día de hoy aún no ha sucedido.

«Ponlo en Google»
Con versiones propias en 150 idiomas y varios países, a nuestro protagonista del día no se le escapa nada. Cuando hay que encontrar algo, es al famoso buscador de internet al que recurrimos. Que queremos traducir una palabra o buscar noticias de algo en concreto, a Google que vamos. Que queremos saber el teléfono o la dirección de un restaurante, pues a Google que acudimos. Se acabaron los listines telefónicos. Que queremos conocer el significado de una palabra u obtener información de algo, pues nos metemos en Google. ¿Acaso no están las enciclopedias y diccionarios hechos para coger polvo en las estanterías?

Incluso los que pasamos de largo los 15 años, seguro que lo pensamos. ¿Acaso había vida antes de Google? 🙂

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