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teresa díaz guzmán

Reajustar gastos

Si hace poco que te has quedado en el paro, es probable que aún no hayas reajustado tus gastos. Yo lo tenía bien organizado, concentrados todos los pagos los primeros días del mes, de modo que, nada más cobrar, llegaban todos los recibos y, con lo que quedaba en la cuenta, ya podía disponer libremente.

Ahora el estado ingresa la prestación el día 10, así que, aunque mi economía no se ha derrumbado, sí me trae de cabeza conseguir que el día 2, cuando se cargan mi hipoteca y otros gastos fijos, en mi cuenta haya dinero suficiente para pagarlo todo. Digamos que ahora mis pagos se acumulan a final de mes, en lugar de los primeros días, como lo había dispuesto antes.

reducir gastos en casa

Aprovechando la reorganización, me he fijado en esos pequeños gastos a los que no hacemos mucho caso en tiempos de bonanza pero que son como un grifo que gotea. Gota a gota, la fuga puede llegar a millones de litros… Vale, igual exagero un poco pero, al final, sumadas, pueden suponer un ahorro importante.

Conoce tus gastos
¿Sabes cuánto dinero gastas en cada cosa? Parece básico pero no siempre lo hacemos. Coge un papel y escribe los gastos fijos que tienes cada mes: la hipoteca, el seguro del coche, el gasto de la comunidad, el gimnasio, la academia de inglés… Cada cual sabe los suyos. Tómame un par de meses para anotar el resto de gastos variables: comida, aperitivos, comer fuera de casa, comida a domicilio, gasolina, taxis, libros, luz, agua…

¿Te acuerdas de El precio justo, ese programa de la tele en que ganaba el concursante que más se aproximaba al valor real del objeto que mostraban? Puedes hacer algo parecido: asigna la cantidad que crees que gastas en cada concepto y contrástalo con los número reales que obtengas.

Lo importante es el balance anual
Evidentemente, para que la cosa vaya bien, tienes que tener más ingresos que gastos. Obvio. Pero ten en cuenta que los pagos anuales, realizados en un mes concreto, pueden desequilibrar el balance mensual. Por ello, hay que repartir el peso de estos gastos proporcionalmente: esto es, dividir el importe total entre los 12 meses y ahorrar esa cantidad cada mes.

reajustar gastos

 

Por ejemplo, si el seguro de la casa son 240 euros y vence en diciembre, apartarás cada mes 20 euros, de modo que el último mes del año sólo salgan del presupuesto mensual los 20 euros mensuales correspondientes; el resto saldrá de la cuenta de ahorro.

Imprescindible: una cuenta de ahorro
Tener todo el dinero en la misma cartilla hace que gastemos más de lo debido. Por eso, abre un segunda cuenta sólo para ahorrar y asigna una cantidad fija que pasarás cada mes. Ten en cuenta para calcular esa cantidad las partes correspondientes de gastos anuales que hemos visto en el punto anterior.

Las comisiones de los bancos pueden negociarse. No todas las entidades las eliminan pero sí la mayoría, y también ofrecen cuentas online, a coste cero, que son ideales si te apañas directamente por internet. Eso sí, si eres de los que prefieres acudir a la oficina, piénsatelo: es posible que ya no te atiendan personalmente.

tarjetas de crédito

Y, hablando de ahorro, despídete de las tarjetas de crédito: ¡prohibido usarlas! Si no te ves capaz de no usarlas si las llevas encima, déjalas en casa, bajo llave o pídele a tu madre que las tenga en custodia. La cuestión es que, a partir de ahora, todos los pagos se hagan con el dinero del mes o el que tengas ahorrado.

Elimina los seguros innecesarios
Al revisar tus pagos, comprueba si pagas seguros de más. Muchas veces, al hacer compras de un coste algo elevado, nos ofrecen uno como oferta: gratuito los primeros meses y, una vez vencido el plazo, se puede cancelar con una simple llamada… ¡que nunca hacemos! Puede parecer una tontería pero con un simple seguro de 5 euros al mes, al cancelarlo, ya estaremos ahorrando 60 euros al año.

La trampa mortal está en los seguros para móviles… ¡Conozco a alguno que ha seguido pagando el seguro tiempo después de cambiarse el terminal! Lo mismo pasa con los seguros de la casa, del coche, etcétera. Parafraseando el viejo anuncio: «Busque, compare y, si encuentra algo mejor, contrátelo».

telefonía

¿Cuánto cuestan las telecomunicaciones? Cada casa es un mundo y cada familia tiene necesidades distintas: sólo móvil, móvil y fijo, sólo 3G, wifi… pero es frecuente que paguemos más por tener contratos en distintas compañías. Coge las facturas de móvil, del fijo y de internet, y súmalas. ¿Eras consciente de lo que pagabas? Compara precios con ofertas combinadas de varias compañías. Quizá haya un combinado que suponga un ahorro respecto a lo que pagas ahora. Puedes plantearte también prescindir de algún servicio, ¿tal vez el fijo?

Y vosotros, ¿sois unos locos de las cuentas como yo? 😉 No puedo evitarlo, lo he visto siempre en mi casa y, la verdad, es que me parece bien. Venga, ¿qué consideráis importante para controlar los gastos?

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